¿Sabías que en un solo día el sol es capaz de producir la energía que consume el planeta en todo un año? En la última década, la energía solar ha experimentado un auge sin precedentes y lo que en la década de los 50 parecía una utopía hoy es una realidad.

Pero, ¿cuál es el futuro de la energía solar? Actualmente, crece a un ritmo del 20% anual siendo la principal fuente de producción junto con la energía eólica. De hecho, para el año 2026, la capacidad instalada no tardará mucho en superar el total de las instalaciones de combustibles fósiles y nucleares.
Europa encabeza la lista como el continente que más energía solar produce. La potencia instalada en los últimos años se ha multiplicado por 75; y más del 90% de esa capacidad se ha instalado en los últimos 5 años. Además, se prevé que el año 2023 podría terminar con una potencia de 1.000 gigavatios (GW) instalados. Hay que tener en cuenta que el sol es la fuente de energía más abundante del mundo, siendo fiable e inagotable; además que las placas solares son la forma más barata de generar electricidad, y su retorno de inversión es rápido ya que apenas necesitan mantenimiento. A lo que hay que sumar que la contaminación se reduce en 100 toneladas de CO2 por cada panel a lo largo de su ciclo de vida.
Por todos estos motivos, no es extraño que actualmente las placas solares sean consideradas como una solución de inmediata para el futuro. Basándonos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, las previsiones que se tienen de instalación hasta el año 2030 son de alcanzar los 39 GW de energía solar, lo que implicará unos 20.000 millones de euros en inversiones.

